LAS CLAVES DEL ENTRENAMIENTO CON CLICKER

Natalia Cuadrado Ramón
Publicado en Border Collie Magazine número 1, Febrero 2011 

LAS CLAVES DEL ENTRENAMIENTO CON CLICKER

Clicker BCMAG01 01El otro día me pidieron un artículo sobre los «secretos del éxito» en el entrenamiento con clicker, y después de darle muchas vueltas, llegué a la conclusión de que secretos, lo que se dice secretos, no es que haya muchos…

Ya existen montones de publicaciones, libros y dvd que hablan sobre el trabajo con el clicker, tanto en perros como en otros animales.

También pensé que algunos de estos libros son como «manuales de instrucciones» donde parece que trabajar con clicker es bastante sencillo: primero click y premio, y después click por el comportamiento y premio…y ya está, así de sencillo.

Pero la verdad es que detrás del entrenamiento con clicker, hay mucho más. Aparte de las teorías que lo sustentan, de la técnica que se puede tener, hay una manera diferente de entender al perro, nuestra relación con él y un nuevo método de enseñanza que nos cambiará para siempre.

Últimamente veo mucha gente utilizando el clicker, y lo que me parece más curioso es que simplemente ha «adoptado» una parte del método: la asociación de la señal condicionada. Pero  muchas veces después de un click y un premio, viene una corrección o un castigo porque el perro no ha ofrecido el comportamiento correcto, o se ha equivocado en la ejecución, o no la ha realizado exactamente como teníamos pensado.

Se trabaja con clicker, pero se sigue culpando al perro de sus errores. Y no se trata de eso; se trata de mucho más que hacer ruido con una cajita, de mucho más que dar un premio cuando el perro lo hace bien; de hecho, se trata de incluso mucho más que simplemente no castigar cuando el perro se equivoca…Y es muy complicado transmitirlo todo en un artículo, así que he escogido algunos de los puntos que considero imprescindibles para trabajar con nuestro perro desde el respeto y la comprensión, y la responsabilidad que conlleva ser maestros de algo.

1.- ¿Por qué no podemos combinar el clicker y las correcciones?

Hay un artículo de Karen Pryor que trata sobre este tema, y su principal argumento es que incluso cuando el comportamiento se enseñó de manera completamente positiva, si damos una corrección cuando el comportamiento es incorrecto (siempre después del mismo estímulo que había dado lugar a un refuerzo anteriormente, es decir, el nombre del comportamiento), el estímulo inmediatamente pierde su valor como refuerzo positivo: en el mejor de los casos, la señal pasa a ser ambigua en términos de refuerzo, y las señales dejan de actuar como reforzadores en sí mismos y dejan de predecir un refuerzo dentro de una cadena de comportamientos.

El cambio es aparente en la actitud del que aprende, incluso pasando de una atención entusiasta a no querer ofrecer el comportamiento.

Para que quede un poco más claro, voy a poner un ejemplo: enseño un obstáculo de agility y  doy premios mientras lo enseño (comida, pelota, etc.); a continuación, le pongo el nombre «túnel» y empiezo a trabajar la combinación con otros aparatos. Una vez estoy trabajando, doy la orden «túnel» y el perro no lo hace y se equivoca. Si entonces yo realizo una corrección, al final el perro no asociará la palabra «túnel» con las cosas agradables que le dábamos cuando se lo enseñamos, sino que pensará que es una señal ambigua, que tanto puede traer un refuerzo como un castigo, y la señal perderá la fuerza que tenía como preludio de un refuerzo agradable.  Por consiguiente, el perro puede empezar a negarse a realizar el comportamiento o, si no tiene otra opción, realizarlo de la manera más lenta que pueda.

2.- Cuando decidimos que vamos a trabajar un ejercicio antes de coger el clicker, los premios y el perro, hay que pararse a pensar:

Clicker BCMAG01 02• ¿Qué ejercicio voy a enseñar?

• ¿Cómo es exactamente el comportamiento?

• ¿Cuál es el movimiento físico?

• ¿Dónde tiene lugar?

• ¿Dónde tendrá lugar en el futuro?

• ¿Hay alguna habilidad física /motora que necesite ser desarrollada primero?  Por ejemplo, para enseñar al perro a sentarse sobre el trasero, necesito que el perro tenga fuerza en las caderas.

No me basta con que me digas «voy a enseñar a mi perro que me dé la pata». Yo te preguntaré:

• ¿Qué pata ha de darte, la derecha o la izquierda, la de delante o la de detrás? Clicker BCMAG01 03

• ¿Querrás tener una señal diferente para cada pata?

• ¿Tendrá que tocar tu mano con la pata, o simplemente alzarla en el aire?

• ¿Querrás que te la dé siempre desde la misma posición, por ejemplo, sentado, o desde cualquier posición?

• Si ha de levantarla en el aire, ¿qué altura quieres que alcance?

El perro no tiene NI IDEA de lo que nos pasa por la cabeza, y en el caso de que pudiera leernos la mente, ni siquiera así podría hacer el ejercicio si nosotros no tenemos una idea muy concreta de lo que queremos.

Así que mi consejo es: 

Ten muy claro y definido el ejercicio que vas a enseñar.

3.- Descompón el ejercicio

Una vez tienes claro el ejercicio, descomponlo en pequeños pasos que sean asequibles para el perro: si el perro es incapaz de conseguir uno de los pasos, significa que vas demasiado deprisa. Hazlo todavía más poco a poco de manera que el perro no tenga ninguna duda entre paso y paso.

4.- Realiza sesiones cortas

No sólo porque la capacidad de concentración del perro no permite trabajar mas allá de unos minutos con calidad (en cachorros y perros poco habituados las sesiones pueden durar menos de un minuto), sino porque incluso nuestra capacidad de concentración, atención y paciencia también es inversamente proporcional al tiempo que dura la sesión: a más larga la sesión, menor es nuestra capacidad de trabajar bien.

 5.- Sé flexible

Si el plan que habías trazado para el ejercicio no da el resultado que esperabas (el perro no consigue el comportamiento, no te entiende…), detente, reflexiona, busca las debilidades de tu planteamiento y vuelve a empezar con una nueva estrategia.

6.- Trabaja con refuerzos que al perro le interesen

Clicker BCMAG01 04De nada sirve que nosotros nos empeñemos en que el perro ha de trabajar por una recompensa determinada. Debemos ser capaces de conocer a nuestro perro: qué cosas lo motivan, y cómo puede cambiar su interés según la situación que lo rodea.

7.- Señaliza/Nombra en el momento justo

No pongas la señal (orden) al comportamiento hasta que el perro lo realice correctamente. Una vez asociada la señal al comportamiento, si cuando le pides ese comportamiento al perro, éste no lo realiza, párate a pensar, porque el perro no se está «cachondeando» de ti, ni es «tozudo», ni pretende demostrar quién manda.

Lo más probable es que:

• La señal no está bien asociada al comportamiento y el perro NO LA ENTIENDE.

• El perro no sabe realizar ese comportamiento en la situación que se lo has pedido. (quizás has cambiado de ambiente, o quizás simplemente has cambiado tu posición corporal relativa al perro).

• El perro está demasiado pendiente de otras señales ambientales y no es capaz de distinguir o prestar atención a la que tú le has dado.

Cuando damos una señal  (o una orden) y el perro no responde, lo más  habitual es culpar al que la recibe (en este caso, el perro).

Seríamos inmensamente ricos si nos dieran un euro por cada vez que alguien dice: «Pero si el perro SABE lo que quiero».

A menudo asumimos que el perro entiende lo que estamos pidiendo pero elige no obedecer: cambiar esta actitud ha de ser vuestro reto.

Se necesita mucha disciplina para ser habilidoso dando las señales. (Kay Laurence)

8.- Ten empatía con tu perro

La empatía es la identificación mental y afectiva con el estado de ánimo de otro. Clicker BCMAG01 05

Detente a reflexionar, intenta ver las cosas desde el punto de vista del perro. Para ti es muy evidente que si le pones un salto delante, él ha de saltarlo, pero en realidad, desde el punto de vista del perro, lo más evidente puede ser pasar por debajo (menor gasto de energía).

El noventa por ciento de las veces pedimos a los perros comportamientos que no pertenecen en absoluto a su «repertorio natural», y algunos de ellos son incluso contrarios a su instinto;

Por ejemplo: el perro ha sido seleccionado por su capacidad de trabajar en colaboración con el ser humano, por ser capaz de contagiarse e imitar nuestra energía (lo que es necesario, por ejemplo, para la caza en equipo).

Hemos seleccionado a los perros para que cuando corremos, ellos también lo hagan a nuestro lado, y para que cuando nuestra energía sea baja, la suya también.

Ahora les pedimos que se queden quietos mientras nosotros nos movemos: para conseguirlo, el perro ha de sobreponerse a lo que sus instintos le están gritando: ¡que ha de venir con nosotros!  De manera que hasta un ejercicio que a nosotros nos puede parecer muy sencillo y evidente (quedarse quieto) necesitará mucho trabajo.

Así que poneos en su lugar, tened paciencia, planificad bien las sesiones, no le pidáis cosas que no va a poder realizar, y si hay que culpar a alguien por un fracaso, ese alguien siempre, siempre, camina sobre dos patas.

9.- Y por último: 

Clicker BCMAG01 06

 haz clic y disfruta.

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